As part of my attempts to learn Spanish, I am writing some short stories as practice.

Fermin vivía en un pueblo pequeño a doscientos kilometros fuera de la ciudad principal de Nicaragua con su familia. El creció en este pueblo al igual que su papá y su abuelo. El observaba el cambio de la comunidad. Con los años, creció el mimero de casas a una bulliciosa, animada comunidad con años de lluvia abundante que le gustaba cuando Fermin era un niño. Sin embargo, en años recientes la lluvia fue menos y la vida era difícil. La gente de la comunidad había comenzado a dejar, algunos fueron à la ciudad principal para trabajar y otros a Costa Rica para la cosecha de café. Mientras tanto, Fermin estaba tratando de formar una familia. Se había casado con una mujer joven y bella, se llamaba Petrona, de un pueblo cercano y ellos terminaron de construir una casa el año pasado. Entonces, con la temporada lluviosa, con menos lluvia que los ancianos pudieran recordar, Fermin y su esposa tuvieron una niña sana y bonita.

Ahora, con el arroyo seco, Fermin tenía que decifrar cómo ellos tendrían comida y dinero suficiente para los próximos cinco meses. La esposa de Fermin quería desesperadamente tener otro bebé, ella siempre había soñado con tener dos niños en la casa. Con todas estas cosas en la cabeza de Fermin, él tenía que tomar una decision. Él podia responder a la petición de su hermano de ir a Costa Rica para la cosecha de café. El trabajo era duro y las horas eran largas, pero las plantaciones siempre estaban buscando más cuerpos y sabía que no seria rechazado. Él podia elegir lo mismo que sus muchos amigos antes, encontrar una manera de entrará los Estados Unidos. Allí, podría encontrar trabajo y enviar dinero a Petrona. Esto significaría no verá su esposa o niño, pero podría crear una vida mejor ahora y cuando las condiciones mejoraran, él volvería.

Para Fermin, esto era una decisión difícil.

Por último, con mucha consideración e instando de Petrona, Fermin decidió quedarse. Él no quería perderse el tiempo con su hija y, aunque no lo dijo, quería otro hijo también. Con la ayuda de sus amigos decidió quedarse. Entonces, Fermin formó un consejo de jovenes con la misión de mantener la unidad en el pueblo y crear prosperidad. El grupo trabajaba en esta tarea con vigor y la voluntad de buscar ayuda externa, que los ancianos habían rechazado en el pasado. Con esperanza y optimismo, la comunidad fue un lugar feliz para vivir, con mucha música y baile.